La agencia.Una espía en casa. Y. S. Lee.

Me topé con este libro en un anaquel del supermercado y los párrafos de la contratapa tuvieron las palabras precisas para captar mi atención: Londres, época victoriana y detectives. Muchas veces los lectores salimos de caza y otras los libros fungen de cazadores. 

Esta historia detectivesca es protagonizada por una huérfana bastante audaz e inteligente llamada Mary Quinn, quien será salvada de la horca e inscrita en la Academia para señoritas de la señorita Scrimshaw. Lo interesante de esta academia es que busca brindarle oportunidades a las niñas sin recursos económicos para que puedan acceder a la educación y se conviertan en mujeres con opinión propia e independencia económica. Si bien es una ficción, es bastante refrescante imaginar cómo el futuro de algunas mujeres que vivieron en 1800 hubiera sido influenciado por una institución como ésta. 

Mary Quinn no solo buscará su independencia sino que se convertirá en detective y en esta historia vivirá su primer caso. Pondrá a prueba su entrenamiento, mentirá, arriesgará su vida e incluso se enfrentará con el pasado para llevar a cabo su misión.

Ying S. Lee, autora de este libro, nació en Singapur y creció en Canadá. En 2004, se doctoró en Literatura y cultura Victoriana. Se nota que realmente conoce este período de tiempo, ya que te traslada a los escenarios y a las formas de esa época con una facilidad increíble. La agencia: Una espía en casa; es su primer libro de una serie de cuatro entregas. Las otras tres son: Los crímenes del Big Ben; The traitor in the tunnel y Rivals in the city. (No encontré los títulos en español de los últimos dos).

Este libro me agradó porque el ritmo de su narración es muy fluida, tiene un toque humor y sobre todo porque los personajes van creciendo a lo largo de la historia y no son lo que aparentaban al principio. Libro recomendado para los lectores que gustan de las historias de detectives.

Portada del libro La Agencia. Una espía en casa. Y.S. Lee (2009). Ediciones Versátil.
Foto: Sandra Ramírez Checnes.

Ladrona de libros de Markus Zusak

Existen libros con los que no conectamos la primera vez que empezamos a leerlos. Eso me sucedió con “Ladrona de libros” de Markus Zusak. Creo que no fue el momento indicado, ya que no hicimos match y lo abandoné por varios meses.  Pero la ausencia de libros nuevos en mi biblioteca personal me obligó a darle otra oportunidad. En esta ocasión todo fue distinto: cada noche que me acomodé en mi cama, con este libro en la manos, estuve superenganchada con las vivencias de Liesel y, sobre todo, con su amor por los libros.

La historia de esta adolescente me conmovió tremendamente: tiene todas las razones para odiar la vida, pero ella se aferra a cada oportunidad para ser feliz y no se amilana ante nada. Cada personaje del libro suma a la historia, ya que tienen matices que los vuelven humanos y cercanos al lector. Mención adicional merece su amistad con el judío que se esconde en su sótano y que solo sueña con volver a ver el cielo, pero no adelanto nada más para no espoilearles esta maravillosa historia.

Por otro lado, pienso que la principal cualidad de Liesel es la resiliencia y creo que me darán la razón todos los lectores y lectoras que se despidan de esta joven heroína en la página 531. Quien también se deja extrañar es la narradora omnipresente y participante:  la muerte. ¿Creen que cada libro está destinado para una época especial de nuestras vidas?

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Portada del libro Ladrona de libros. Foto: Sandra Ramírez Checnes.

Orgullo y Prejuicio de Jane Austen

En estos fríos días de invierno me animé a leer un clásico. Orgullo y Prejuicio de la escritora inglesa Jane Austen tiene un tono sarcástico y de crítica social que aún sigue vigente. Me encantan los diálogos elaborados que crean una atmósfera íntima, pero sin caer en lo recargado. Un libro súper recomendado. ¿Qué clásico han leído últimamente?.

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Portada del libro Orgullo y prejuicio de Jane Austen. Foto: Sandra Ramírez Checnes. 

La favorita del Inca de Raúl Tola

La favorita del Inca es un libro escrito por el autor peruano Raúl Tola. La historia atrajo mi atención porque me pareció interesante desarrollar un thriller en la época del incanato. Inicialmente, me perdí en el relato porque los flashbacks eran muy abruptos para mi gusto.  Pero luego le fue cogiendo el ritmo a la trama y cariño al empeñoso Amaru, protagonista de la historia. Los datos históricos aportan y el final del libro logra dar una interesante vuelta de tuerca. Recomendado para los quieren tener una aproximación novelada al período histórico incaico.

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Portada del libro La favorita del Inca de Raúl Tola. Foto: Sandra Ramírez Checnes.

El mundo perdido de Arthur Conan Doyle

El mundo perdido es una novela del escritor escocés, Arthur Conan Doyle. La historia fue publicada en 1912 y narra el viaje al Amazonas del excéntrico profesor Challenger junto al joven periodista Ned Mallone, el aventurero lord John Roxton y el profesor Summerlee.  Es increíble como una ficción escrita hace más de cien años no pierde vitalidad y es capaz de capturar al lector en este mundo detenido en el tiempo. Entre sus páginas conviven pterodáctilos, gigantescos herbívoros y hombres prehistóricos. ¿Les gustan los libros ambientados en lugares recónditos? 

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Portada de El mundo perdido. Foto: Sandra Ramírez Checnes.

Reseña: Las hijas del capitán. María Dueñas

Conocí la obra de María Dueñas gracias a “El tiempo entre costuras”. Me gusta mucho la forma en que escribe porque es muy cuidadosa con los detalles, pero a la vez no deja que la tensión de la trama caiga o se vuelva monótona.

La historia de “Las hijas del capitán” empieza cuando las hermanas Victoria, Mona y Luz se ven obligadas a emigrar de Málaga (España) a Nueva York, Estados Unidos. Ellas parten junto a Remedios, su madre, al encuentro de su padre Emilio Arenas. Pero la convivencia familiar tendrá más sinsabores que miel debido al terrible carácter de las jóvenes. A ello se sumará la pronta muerte de Emilio, lo cual sumirá a la familia en el trance de tratar de sobrevivir a las deudas y al dolor de estar lejos de su país natal.

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Portada del libro “Las hijas del capitán” de la escritora española María Dueñas. Foto: Sandra Ramírez Checnes.

En las noches en que devoré este libro fui testigo de las alegrías y tristezas de las hermanas Arenas. Sufrí con ellas cuando bajaron del barco, después de un mal viaje, y estaban en un país tan distinto y del que no conocían el idioma. Compartí sus amores y decepciones. Más de una lloró de rabia e impotencia ante las injusticias que no se cansaban de colarse en sus vidas. Y otras tuvieron que tragarse sus frustraciones y desengaños teniendo como única compañera la pared de su humilde dormitorio. No les doy más detalles porque no quiero aguarles la lectura.

Cabe resaltar que esta novela tiene un trasfondo histórico y social, ya que nos permite acercarnos a la vida que tuvieron que empezar los españoles que se aventuraron a Nueva York, en los años 30 y 40, con el objetivo de ahorrar y construir un futuro para sus seres queridos. Todos con la esperanza de, algún día, regresar a la Madre Patria.

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Páginas interiores del libro “Las hijas del capitán”, en las que se puede apreciar avisos publicitarios típicos de los años 30 y 40. Foto: Sandra Ramírez Checnes.

Es genial como Dueñas nos hace transitar por Cherry Street, el Harlem Hispano, la calle Catorce y Brooklyn. Yo realmente me sentía ahí. Veía la lavandería en la que Luz conseguiría trabajo e imaginaba el alicaído local de El capitán. Escuché la música emerger del libro la noche en que Luciano Barona invitó a las hermanas al bar “El Chico”.

Un viaje de 620 páginas que les recomiendo hacer si disfrutan de la ficción histórica. Ya que los personajes son entrañables, como por ejemplo Sor Lito, que terminará fungiendo de abogada de las muchachas, y Fidel, el incondicional hijo del dueño de la funeraria, que vivirá prendado de Luz. Además, la narración es clara y seductora a la vez. Sin duda es un libro que amaré volver a leer.

Reseña de “Todo bajo el cielo” – Matilde Asensi

Portada del libro "Todo bajo el cielo" de Matilde Asensi. (Foto: Sandra Ramírez Checnes)

“Todo bajo el cielo” se publicó en septiembre de 2006 y es la quinta novela de la española Matilde Asensi. Ella estudió periodismo y siempre tuvo la vocación de convertirse en escritora. Inicialmente fue llamada  “la Pérez Reverte femenina” y a ella le encantaba. A pesar de que en España se consideraba a la novela de aventuras como un género menor, ella no lo veía de esa manera. Desde mi punto de vista, su trabajo ha impulsado la revalorización de este tipo de novelas, puesto que la obra de Asensi se caracteriza por una investigación minuciosa de fuentes históricas. He leído varios de sus libros y no solo disfruto de la trama de los mismos, sino que aprendo sobre diversos eventos históricos y culturas con las que aún no he tenido contacto.

En esta ocasión, leí la versión de tapa blanda que salió bajo el sello Booket, la edición de bolsillo de Grupo Planeta. Me fascinaron las 525 páginas de la novela, ya que sentí que estaba viajando por diversas ciudades de China, aprendí sobre las maravillas de esta cultura milenaria, pero también sobre la discriminación que vivían los propios chinos en su país y sobre cómo debían sobrevivir a la pobreza y la violencia que los rodeaba en el siglo XX.

Portada del libro "Todo bajo el cielo" de Matilde Asensi. (Foto: Sandra Ramírez Checnes)
Portada del libro “Todo bajo el cielo” de Matilde Asensi. (Foto: Sandra Ramírez Checnes)

La historia tiene como protagonista a Elvira, una pintora española radicada en París, que viaja a Shanghai para repatriar los restos de su esposo Rémy. Ella llega acompañada de su caprichosa sobrina Fernanda, quien le dará más de una sorpresa a lo largo del viaje.

ADVERTENCIA: a partir de aquí esta reseña contiene spoilers.

Elvira descubre que Rémy era adicto al opio y que la ha dejado con muchas cuentas por pagar. Durante su desesperación por resolver sus problemas financieros es abordada por el periodista Tichborne, quien la pondrá en contacto con el anticuario Lao Jiang. Él le informará que la Banda Verde asesinó a su esposo y que ella corre un gran peligro si no les entrega el “cofre de las cien joyas”. Dicho cofre resulta ser especial porque contiene un texto que permite acceder a las pistas para encontrar el tesoro escondido en el mausoleo de Shi Huang Ti, primer emperador de China.

Elvira, guiada por sus aprietos económicos, empezará un largo viaje para encontrar el tesoro. Ella estará acompañada por su sobrina Fernanda; Biao, huérfano que entrará al servicio de la joven; Paddy, apelativo amical que utiliza el periodista Tichborne; y Lao Jiang. Todos ellos tendrán que aprender a convivir en un territorio agreste y a cuidarse de no ser asesinados por la Banda Verde.

Mapa de las ciudades que recorren durante la travesía para llegar al mausoleo del primer emperador de China. (Foto: Sandra Ramírez Checnes)
Mapa de las ciudades que recorren durante la travesía para llegar al mausoleo del primer emperador de China. (Foto: Sandra Ramírez Checnes)

Mención especial merece el episodio en el monasterio de Wudang, donde Fernanda aprenderá artes marciales, Elvira profundizará su práctica del Tai chi y nosotros conoceremos aspectos importantes de la historia de China (por ejemplo: cómo nace el Feng shui). Además, en ese lugar se sumará al viaje el maestro Jade rojo cuya sabiduría oriental y destreza en las artes marciales será vital para encontrar el tesoro.

La llegada y posterior escapatoria del mausoleo de Shi Huang Ti solo será posible gracias a la inteligencia de Biao, las precauciones tomadas por Elvira y la valentía del maestro Jade rojo. Ellos lograrán salir con una buena cantidad piedras preciosas y joyas que les asegurarán un buen futuro, pero perderá la vida, por decisión propia,  el viejo y enigmático Lao Jiang.

Mapa de Shanghai en el que se aprecia la Concesión francesa y la internacional. (Foto: Sandra Ramírez Checnes).
Mapa de Shanghai en el que se aprecia la Concesión francesa y la internacional. (Foto: Sandra Ramírez Checnes).

Como lectora rescató la evolución de Elvira durante todo el viaje, ya que se convierte en una mujer valiente y decidida. Además, su buen corazón la llevará a adoptar a Biao para que pueda tener la oportunidad de tener una familia y estudiar en Francia.

No puedo negar que cuando llegué a la última página del libro sentí una mezcla de alegría y tristeza. Alegría porque llegué a sentirme parte de la familia que formaron los personajes y tristeza porque tuve que despedirme de ellos. Termino esta reseña con la imagen de una Elvira madura y de casi cien años que recuerda las enseñanzas que interiorizó durante su viaje por China. Y me quedo con esta frase: “Hay que vivir aprendiendo a reconocer lo que hay de bueno en lo malo y lo que hay de malo en lo bueno”.