Los tres mosqueteros de Alejandro Dumas (reseña)

“¿Por qué el libro se llama Los tres mosqueteros, si cuando lo lees te das con la sorpresa de que D’Artagnan es prácticamente un cuarto mosquetero?” He escuchado ese comentario de varios de mis amigos y amigas al adentrarse en este clásico de más 700 páginas. La explicación que me agrada es cómo cambia la vida de D’Artagnan al conocer a los que serán sus colegas de armas y amigos de corazón: Athos, Porthos y Aramís.

Esta novela histórica no es, totalmente, producto de la imaginación de Dumas, sino que él se inspiró en los manuscritos que descubrió en la Bibliothèque Nationale: Memorias del señor D’Artagnan, teniente capitán de la primera compañía de los mosqueteros del rey, de Gatien de Courtilz de Sandras (Colonia, 1700). El dato anecdótico es que Dumas se quedó con el libro cuando regresó a París y nunca lo devolvió a la biblioteca pública de Marsella. Mi nivel de indignación es alta ante este hecho a pesar de que la novela me gustó mucho.

Portada de Los tres mosqueteros de Alejandro Dumas. Foto: Sandra Ramírez Checnes.

Juego de ajedrez a gran escala
Esta novela de aventuras en la que los duelos se dan en cada esquina, y defender el honor vale más que la vida misma, se asemeja a un juego de ajedrez. En sus páginas son el Cardenal Richelieu y el rey Luis XIII de Francia quienes se enfrentan en el tablero de ajedrez, pero desde mi percepción los jugadores reales son el primero y el duque de Buckingham. Viene un spoiler. Ambos utilizan como piezas del juego a los reyes y súbditos de sus respectivos países con tal de conquistar el amor de la reina, Ana de Austria, o vengarse de ella.

La reina, Ana de Austria, y el Cardenal Richelieu. Foto: Sandra Ramírez Checnes.

Lo fácil que es enamorarse
Me llama la atención las encendidas pasiones que se suscitan en la historia. Una mirada basta para jurarse amor eterno y un desaire para desatar un odio sin igual. Viene otro spoiler. Ejemplos de estos amores son: Aramis y su amada (fiel a la reina), D’Artagnan y Constance Bonacieux, el duque de Buckingham y la reina. De los odios: Cardenal Richelieu y la reina, Milady de Winter y Buckingham, D’Artagnan y Milady (ella no perdonará su engaño al haber suplantado a su amante de turno). Sí, Milady odia a varios y es odiada por otros tantos (la lista es bastante larga).

Amores malditos
D’Artagnan y sus amigos sufren penurias económicas, pero sobre todo están a punto de morir en cada misión en la que se embarcan. Lo curioso es que no les importa mientras estén seguros de que su amada les corresponde. Lamentablemente, este sentimiento no es suficiente para asegurar la felicidad de nuestros personajes. Viene otro mega spoiler. Buckingham muere desangrado, en su palacio, sin volver a ver a Ana de Austria. A su vez D’Artagnan atesora entre sus brazos a la valiente Constance, quien muere a causa del veneno suministrado por Milady.

Ilustración en la que aparecen Los tres mosqueteros y D’Artagnan. Foto: Sandra Ramírez Checnes.

Milady de Winter
Aparece un par de veces en la primera parte y se roba el protagonismo en la segunda. Este personaje es fascinante y me pregunto cómo sería la historia contada desde su punto de vista. Es un ser vengativo con mucha habilidad para utilizar a los demás. Spoilers por doquier. Su capacidad para manipular a las personas llega a un nivel magistral al convencer a John Felton, hombre de confianza de su cuñado, para que asesine al duque de Buckingham. Sus ansias de venganza y sangre fría son tangibles al arrebatarle la vida a la joven Constance y luego morir sin siquiera nombrar a su pequeño hijo.

Ilustraciones en las que aparece Milady de Winter. Foto: Sandra Ramírez Checnes.

Un libro largo pero con una narrativa atrapante. Me atrevería a decir que se compara con una película de acción de nuestra época. Todo el tiempo está sucediendo algo. Altamente recomendado para quienes disfrutan de los clásicos donde confluyen amores, odios, luchas de poder e intrigas por doquier.

Ficha técnica del libro: Los tres mosqueteros de Alejandro Dumas.
Ilustraciones: J.A. Beauce y F. Phillippoteaux.
Editorial: Biblok.
Número de páginas: 754

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s