Mes: agosto 2020

Los tres mosqueteros de Alejandro Dumas (reseña)

“¿Por qué el libro se llama Los tres mosqueteros, si cuando lo lees te das con la sorpresa de que D’Artagnan es prácticamente un cuarto mosquetero?” He escuchado ese comentario de varios de mis amigos y amigas al adentrarse en este clásico de más 700 páginas. La explicación que me agrada es cómo cambia la vida de D’Artagnan al conocer a los que serán sus colegas de armas y amigos de corazón: Athos, Porthos y Aramís.

Esta novela histórica no es, totalmente, producto de la imaginación de Dumas, sino que él se inspiró en los manuscritos que descubrió en la Bibliothèque Nationale: Memorias del señor D’Artagnan, teniente capitán de la primera compañía de los mosqueteros del rey, de Gatien de Courtilz de Sandras (Colonia, 1700). El dato anecdótico es que Dumas se quedó con el libro cuando regresó a París y nunca lo devolvió a la biblioteca pública de Marsella. Mi nivel de indignación es alta ante este hecho a pesar de que la novela me gustó mucho.

Portada de Los tres mosqueteros de Alejandro Dumas. Foto: Sandra Ramírez Checnes.

Juego de ajedrez a gran escala
Esta novela de aventuras en la que los duelos se dan en cada esquina, y defender el honor vale más que la vida misma, se asemeja a un juego de ajedrez. En sus páginas son el Cardenal Richelieu y el rey Luis XIII de Francia quienes se enfrentan en el tablero de ajedrez, pero desde mi percepción los jugadores reales son el primero y el duque de Buckingham. Viene un spoiler. Ambos utilizan como piezas del juego a los reyes y súbditos de sus respectivos países con tal de conquistar el amor de la reina, Ana de Austria, o vengarse de ella.

La reina, Ana de Austria, y el Cardenal Richelieu. Foto: Sandra Ramírez Checnes.

Lo fácil que es enamorarse
Me llama la atención las encendidas pasiones que se suscitan en la historia. Una mirada basta para jurarse amor eterno y un desaire para desatar un odio sin igual. Viene otro spoiler. Ejemplos de estos amores son: Aramis y su amada (fiel a la reina), D’Artagnan y Constance Bonacieux, el duque de Buckingham y la reina. De los odios: Cardenal Richelieu y la reina, Milady de Winter y Buckingham, D’Artagnan y Milady (ella no perdonará su engaño al haber suplantado a su amante de turno). Sí, Milady odia a varios y es odiada por otros tantos (la lista es bastante larga).

Amores malditos
D’Artagnan y sus amigos sufren penurias económicas, pero sobre todo están a punto de morir en cada misión en la que se embarcan. Lo curioso es que no les importa mientras estén seguros de que su amada les corresponde. Lamentablemente, este sentimiento no es suficiente para asegurar la felicidad de nuestros personajes. Viene otro mega spoiler. Buckingham muere desangrado, en su palacio, sin volver a ver a Ana de Austria. A su vez D’Artagnan atesora entre sus brazos a la valiente Constance, quien muere a causa del veneno suministrado por Milady.

Ilustración en la que aparecen Los tres mosqueteros y D’Artagnan. Foto: Sandra Ramírez Checnes.

Milady de Winter
Aparece un par de veces en la primera parte y se roba el protagonismo en la segunda. Este personaje es fascinante y me pregunto cómo sería la historia contada desde su punto de vista. Es un ser vengativo con mucha habilidad para utilizar a los demás. Spoilers por doquier. Su capacidad para manipular a las personas llega a un nivel magistral al convencer a John Felton, hombre de confianza de su cuñado, para que asesine al duque de Buckingham. Sus ansias de venganza y sangre fría son tangibles al arrebatarle la vida a la joven Constance y luego morir sin siquiera nombrar a su pequeño hijo.

Ilustraciones en las que aparece Milady de Winter. Foto: Sandra Ramírez Checnes.

Un libro largo pero con una narrativa atrapante. Me atrevería a decir que se compara con una película de acción de nuestra época. Todo el tiempo está sucediendo algo. Altamente recomendado para quienes disfrutan de los clásicos donde confluyen amores, odios, luchas de poder e intrigas por doquier.

Ficha técnica del libro: Los tres mosqueteros de Alejandro Dumas.
Ilustraciones: J.A. Beauce y F. Phillippoteaux.
Editorial: Biblok.
Número de páginas: 754

Mi país inventado – Isabel Allende (reseña)

Este año comencé a leer a Isabel Allende sin muchas expectativas, pero los dos libros que he leído hasta ahora me han gustado mucho. Pueden revisar mi post sobre Inés del alma mía para saber cómo fue mi primer encuentro con la autora chilena. 

Radiografía de una sociedad

Hace unos días terminé Mi país inventado y ahora me siento una amiga de la autora. Allende nos lleva por un recorrido íntimo sobre el Chile de su infancia y juventud. No idealiza su país, pero sí resalta los detalles que lo hacen su refugio emocional. Además, nos brinda una radiografía de la sociedad de Santiago de Chile en la que podemos observar sus carencias y cualidades. Conocí a la mujer chilena tradicional y considero que es muy parecida a la mujer conservadora peruana. La que atiende al esposo y antepone las necesidades de su familia a las propias. También me resultó divertida su descripción del arte del chisme y cómo su familia lo practica. Debo reconocer que los peruanos no nos quedamos atrás: también nos encanta el chisme aunque siempre lo neguemos.

Portada del libro Mi país inventado. Foto: Sandra Ramírez Checnes.

Una mujer de mundo

La autora ha viajado por muchos países y también vivió en varios. Me pareció muy entretenida la secuencia en que nos comparte cómo se plantó ante el estadounidense que ahora es su marido y le dijo que ella quería casarse. Cómo le enfatizó que la mujer chilena, la que está pegada a su alma, quiere un hogar y no solo un romance. 

En definitiva es un libro corto, transparente y muy ameno. Disfruté de la sinceridad de Allende y de acompañarla por un camino que ha tenido alegrías y tristezas. Es una megacharla con una mujer decidida y sobre todo interesante por todo lo que ha vivido. Un libro recomendado para los que gustan de la no ficción.

Una canción salvaje de Victoria Schwab

¿Los monstruos son producto de las acciones de los seres humanos? Según Victoria Schwab, escritora estadounidense creadora de historias de fantasía, la respuesta es afirmativa. Al menos es lo que nos explica a través de Una canción salvaje, libro que nos presenta a la ciudad de Verity y a los seres que habitan en ella: humanos y monstruos en guerra constante.

Los monstruos creados por los humanos
Schwab nos arrastra a esta ciudad dividida en norte y sur. En la primera se pagan altos precios al mercenario Callum Harker por la protección contra los monstruos y en la segunda se lucha junto al ejército de Henry Flynn para sobrevivir a los mismos. Los tres tipos de seres que son productos de los pecados y la violencia de las personas son: los Corsai, los Malchai y los Sunai. Además, cada uno tiene una canción tétrica.

Portada de Una canción salvaje. Foto: Sandra Ramírez Checnes.

Dos familias
La historia comienza con Kate, hija de Harker, incendiando una iglesia para que la expulsen de la sexta escuela a la que asiste y regresar a Verity junto a su padre, ya que anhela demostrarle que es merecedora de llevar su apellido y algún día comandar la ciudad en su lugar. La otra familia está formada por Flynn, su esposa Emily y los tres Sunai que cría como hijos: Ilsa, Leo y August. Lo más curioso es que a pesar de que en la segunda conviven con tres monstruos, los lazos de afecto son más profundos y hasta logran tener a un gato como mascota.

Verity
La autora logra que la ciudad sea un personaje omnipresente que abraza toda la historia, ya que sus calles derruidas y la oscuridad que delinea sus fronteras son como una enfermedad que no puede superar. Además, la tensión que flota en el ambiente es como una fiebre que se enciende al anochecer y da vía libre a los monstruos para salir a matar. Deja de leer desde aquí si aún no has leído el libro y pasa al último párrafo.

Kate y August
Por un momento pensé que se iba a usar al clásico Romeo y Julieta, pero la autora no cae en el facilismo y eso me encantó. La relación de Kate y August no nace de una atracción física o un romance en ciernes, sino como parte de la guerra. Ella quiere cazarlo y mostrarlo como un trofeo ante su padre. Él fue enviado a la escuela a espiarla para poder usarla como ventaja si se rompe la tregua. Lo resaltante de su vínculo es que August logra sentirse menos monstruo al no abandonar a Kate y ella se permite volver a ser humana al confiar en un ser que le puede robar el alma al tocar su violín.

Ilustración que presenta a Kate Harper y August Flynn. Foto: Nanfe. CC BY-NC-ND 3.0

En esta reseña, debo confesar que no soy fan de los libros de fantasía, pero la narrativa de Victoria Schwab me atrapó de principio a fin. La construcción del mundo, los matices de los personajes y los niveles de intensidad que se manejan en esta historia son toda una montaña rusa de emociones. Sufres con August, te indignas con Harker, deseas escuchar la voz de Ilsa y quieres acompañar a Kate para que no se sienta abandonada. Un libro altamente recomendado por esta lectora voraz y, si quieres conocer otro tipo de monstruo, lee mi post sobre El sabueso de los Baskerville. Los clásicos también tienen un encanto particular.